La cifra de muertos tras el bombardeo de Estados Unidos contra Venezuela continúa en ascenso y ya alcanza al menos 40 personas, entre civiles y militares, según reportes preliminares. El saldo mortal, aún no confirmado oficialmente por el gobierno venezolano, refleja la magnitud del ataque aéreo que sacudió al país durante la madrugada y dejó escenas de destrucción en varias regiones.

La ofensiva incluyó el despliegue de más de 150 aeronaves y tuvo como blanco principal instalaciones estratégicas en Caracas, entre ellas Fuerte Tiuna, el complejo militar más importante del país, donde también habitan miles de familias. Las explosiones provocaron incendios, vehículos calcinados y columnas de humo visibles a kilómetros, mientras los reportes de víctimas se acumulaban conforme avanzaban las horas.

Además de la capital, los bombardeos alcanzaron La Guaira, Maracay e Higuerote, lo que amplió el número de muertos y elevó la tensión nacional. Autoridades venezolanas acusaron a Estados Unidos de atacar zonas residenciales, mientras familiares de las víctimas exigen información y el país permanece a la espera de un balance oficial que podría elevar aún más la cifra de fallecidos.
