Bajo un fuerte resguardo de seguridad, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron trasladados este lunes 5 de enero a la Corte Federal de Brooklyn, donde enfrentarán por primera vez a la justicia estadounidense. El exlíder venezolano llegó a Nueva York tras su detención en Caracas, acusado de graves delitos relacionados con el narcotráfico, en un hecho que sacudió el escenario político internacional.
La audiencia, programada para iniciar al mediodía, marcará el arranque oficial de una guerra legal que podría extenderse por años. Aunque se espera que la comparecencia sea breve, este paso resulta clave para determinar si Estados Unidos podrá juzgar al ahora expresidente, quien enfrenta uno de los procesos más explosivos de la última década.

Fuentes cercanas al caso señalan que la defensa de Maduro buscará frenar el juicio al impugnar la legalidad de su detención, bajo el argumento de inmunidad por su cargo. Sin embargo, de avanzar el proceso, el exmandatario deberá someterse a un juicio con jurado ciudadano en Nueva York, en un escenario que podría sellar su destino político y judicial.
