El silencio de la carretera libre que conecta Riva Palacio con Santa Isabel fue brutalmente interrumpido por un hallazgo que volvió a sembrar el miedo entre automovilistas y habitantes de la región. A un costado del camino quedó tendido el cuerpo de un hombre acribillado sin piedad, abandonado como advertencia en plena vía estatal, con múltiples impactos de bala que no dejaron oportunidad de sobrevivir.
El escenario fue acordonado de inmediato por corporaciones estatales, mientras peritos levantaban evidencias que revelan la violencia con la que fue ejecutado: disparos directos en el rostro, cuello y torso, además de varios casquillos de arma larga esparcidos sobre el asfalto. La víctima permanece sin identificar, lo que refuerza el misterio y la preocupación sobre quién era y por qué fue asesinado con tal saña.

El cadáver fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde se espera que la necropsia arroje más pistas sobre este crimen que vuelve a exhibir la crudeza de la violencia en las carreteras del estado. Hasta el momento no hay detenidos ni información oficial sobre los responsables, mientras el tramo carretero suma otro episodio sangriento a su historial.
