El horror en la carretera Aldama–Ojinaga tomó mayor fuerza este miércoles, luego de que fuentes cercanas a la Fiscalía General del Estado revelaran que los tres cuerpos localizados sin vida corresponderían a los hermanos Soto Núñez, reportados como desaparecidos desde el pasado 6 de enero. Se trata de dos hombres y una mujer cuyos cadáveres fueron abandonados a un costado de la cinta asfáltica, en un hecho que ha generado conmoción y temor en la región.
De manera extraoficial, se informó que las víctimas habrían sido privadas de la libertad por un comando armado que irrumpió violentamente en un domicilio, llevándose a los tres hermanos sin que se volviera a saber de ellos. Familiares señalaron que las personas asesinadas serían Elizabeth Soto Núñez, de 46 años, Abel Soto Núñez, de 36, e Israel Soto Núñez, de 35 años, aunque las autoridades aún esperan la confirmación oficial mediante pruebas forenses.

Mientras personal de Servicios Periciales y Ciencias Forenses trabaja en la identificación plena de los cuerpos, la Fiscalía mantiene hermetismo sobre las causas de muerte y posibles responsables. El caso se suma a una cadena de hechos violentos que mantienen en alerta a la zona centro-oriente del estado, donde el hallazgo de los hermanos sin vida refuerza el clima de violencia e impunidad que golpea a las familias chihuahuenses.
