Este jueves se confirmó el fallecimiento de Irene de Grecia, a los 83 años de edad, hermana menor de la reina emérita de España, Sofía. En días recientes, la salud de la princesa se había deteriorado, lo que llevó a la reina emérita a cancelar su agenda oficial para acompañarla de manera permanente.
Irene de Grecia padecía disfagia, una condición que dificulta la deglución de alimentos y líquidos, además de Alzheimer, enfermedad que le fue diagnosticada hace varios años. Su estado de salud se agravó en las últimas semanas, hasta que este jueves se confirmó su deceso.

La princesa nunca contrajo matrimonio ni tuvo hijos. Era conocida dentro de la familia como la “tía pecu”, apodo que reflejaba su personalidad peculiar. Entre las anécdotas más recordadas, destaca que en una ocasión rescató a 100 vacas destinadas al sacrificio, trasladándolas en avión a la India, donde estos animales son considerados sagrados.
Irene de Grecia fue la menor de tres hermanos, hija de los reyes Pablo y Federica de Grecia. Nació el 11 de mayo de 1942 en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, durante el exilio de su familia por la invasión italiana y la ocupación nazi. Tras diversos periodos fuera de su país, en 1981 se estableció en el Palacio de la Zarzuela, donde vivió junto a su hermana, la reina Sofía, hasta el final de sus días.
