Estados Unidos volvió a golpear con fuerza en Siria al lanzar una nueva ofensiva militar que terminó con la muerte de un líder terrorista ligado a la emboscada donde murieron soldados estadunidenses y un civil.
El Comando Central confirmó que el ataque acabó con Bilal Hasan al-Jasim, a quien señalan como pieza clave en la planificación de ataques contra tropas de Estados Unidos, enviando un mensaje directo a grupos extremistas que operan en la región.

La operación forma parte de una campaña más amplia contra el Estado Islámico, que incluye bombardeos a gran escala y el apoyo de fuerzas aliadas, con el objetivo de evitar que los grupos terroristas se reorganicen tras los recientes cambios políticos en Siria.
