El horror llegó al hogar de Andrea Plewig cuando un cohete explotó frente a su rostro y la dejó sin un ojo. La conductora vivió segundos de terror al manipular fuegos artificiales que se activaron de forma inesperada, provocándole una lesión irreversible.
La presentadora, quien recién había superado un cáncer de mama tras un intenso tratamiento médico, cayó al suelo entre gritos de dolor mientras los menores presentes observaban la escena a distancia. Minutos después fue llevada de urgencia al hospital, donde los médicos confirmaron la devastadora noticia.

Lejos de guardar silencio, Plewig convirtió su tragedia en un llamado de alerta mundial contra la pirotecnia doméstica, calificándola como una amenaza mortal y sumándose a campañas que buscan erradicar su uso privado antes de que más vidas queden marcadas para siempre.
