El reconocido diseñador italiano Valentino Garavani falleció este lunes a los 93 años de edad en su residencia de Roma, informó su fundación a través de un breve comunicado difundido en redes sociales.
“Valentino Garavani, nuestro fundador, murió hoy en su casa de Roma, acompañado por sus seres queridos”, señaló la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti, confirmando así el deceso del icónico creador.
Nacido el 11 de mayo de 1932 en Voghera, en la región de Lombardía, Valentino fue considerado durante décadas como una de las máximas figuras de la moda internacional, con una trayectoria de 45 años al frente de su propia casa de alta costura, lo que le valió el apodo de “el último emperador” del diseño.
La fundación también dio a conocer que el velatorio se realizará en Roma los días miércoles 21 y jueves 22 de enero, mientras que el funeral tendrá lugar el viernes 23 en la Basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, a las 11:00 horas locales. La capilla ardiente se instalará en PM23, el centro cultural impulsado por la fundación en la Plaza Mignanelli.

Desde muy joven, Valentino mostró una fuerte vocación por la moda y, con el respaldo de su familia, a los 14 años se trasladó a Milán para estudiar en la Escuela del Arte del Figurín. Posteriormente continuó su formación en París, donde trabajó con figuras clave de la alta costura como Jean Dessé y Guy Laroche.
En 1960 se estableció en Roma, en plena época de la Dolce Vita, iniciando una carrera ascendente que lo llevó a vestir a grandes divas del cine y la realeza, entre ellas Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn y Grace Kelly. Su primera colección presentada en Florencia en 1962 marcó el inicio de su consolidación, aunque el impulso definitivo llegó en 1968, cuando Jacqueline Kennedy lució un vestido suyo en su boda con Aristóteles Onassis.
Junto a Giancarlo Giammetti, su socio profesional y sentimental durante varios años, Valentino consolidó una de las marcas más influyentes del mundo, imponiendo el icónico “rojo Valentino”, color que se convirtió en su sello personal. Su éxito fue respaldado por numerosos reconocimientos, entre ellos el premio Neiman Marcus en 1967, considerado uno de los máximos galardones de la moda.

Durante los años ochenta expandió su firma y fue pionero al lanzar una línea de ropa vaquera. También recibió importantes distinciones oficiales en Italia, como la Orden del Mérito de la República Italiana. En 2007 anunció su retiro y un año después presentó su último desfile de alta costura en París, con una pasarela dominada por el color rojo.
Su vida y legado quedaron plasmados en el documental Valentino: The Last Emperor, estrenado en 2009. A lo largo de su carrera vistió a incontables celebridades y figuras de la realeza, dejando una huella imborrable en la historia de la moda.
Aunque Valentino ya no está, su legado permanece intacto. El emblemático rojo que lo hizo eterno seguirá siendo símbolo de elegancia, lujo y glamour en el mundo de la alta costura.
