El problema de humedad que por años ha afectado al Centro Histórico de Chihuahua ahora tendrá un giro inesperado, pues el agua acumulada bajo tierra será utilizada para alimentar una red permanente de hidrantes contra incendios, confirmó el presidente del Fideicomiso del Centro Histórico, Patricio Martínez.
El funcionario reconoció que el agua se encuentra a solo tres metros de profundidad y ha causado daños en museos, túneles y edificios emblemáticos, convirtiendo al primer cuadro en una verdadera “olla” de captación. Ante ello, se realizará una perforación para extraer el líquido y reducir las filtraciones que afectan la zona.

El agua será enviada a tanques en El Palomar y de ahí distribuida con presión suficiente a hidrantes que funcionarán las 24 horas, con lo que autoridades buscan transformar un problema histórico en una solución clave para la seguridad del corazón de la ciudad.
