La historia detrás del hombre abatido por agentes del ICE en Minneapolis ha causado mayor indignación, luego de confirmarse que se trataba de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos y ciudadano estadounidense.

Familiares y colegas señalaron que Pretti no tenía antecedentes delictivos, era deportista y había participado en protestas recientes, lo que avivó el enojo social ante la posibilidad de un uso excesivo de la fuerza durante el operativo federal.
Mientras los videos continúan circulando en redes sociales, organizaciones médicas y activistas exigen justicia, asegurando que la muerte de un trabajador de la salud marca un nuevo punto crítico en las redadas migratorias.
