El frío extremo que azotó Estados Unidos y Canadá dejó una postal impactante: las Cataratas del Niágara parcialmente congeladas, con enormes bloques de hielo cubriendo el río y la nieve dominando el paisaje. Los videos se viralizaron rápidamente en redes sociales.
Las temperaturas, que en algunas zonas de Ontario alcanzaron los -30 grados, provocaron que sólo pequeñas “venas” de agua quedaran visibles, marcando el punto exacto donde la cascada continúa cayendo con fuerza.

Aunque el agua sigue su curso, lo hace mezclada con trozos de hielo que reflejan la luz del sol y evitan una congelación total. Un fenómeno similar sólo ocurrió una vez en la historia, en 1848, cuando el río quedó bloqueado durante varias horas.
