La onda gélida transformó ciudades enteras en paisajes blancos, con intensas nevadas que sorprendieron a miles de habitantes y alteraron la vida cotidiana en varios estados del norte y centro del país, donde el frío extremo no ha dado tregua.
Desde Ciudad Juárez hasta comunidades serranas de Durango y Coahuila, la nieve y la aguanieve cubrieron calles, viviendas y carreteras, provocando cierres, suspensiones de clases y operativos de emergencia para reducir riesgos ante el hielo y las bajas temperaturas.

Mientras el invierno muestra su rostro más severo, autoridades mantienen la alerta por nuevas nevadas y piden a la población no confiarse, protegerse del frío y evitar exponerse a condiciones que podrían resultar peligrosas durante las próximas horas.
