El comandante Gregory Bovino, rostro más visible de la ofensiva federal de la Patrulla Fronteriza, fue retirado del operativo en Minneapolis tras la creciente indignación pública por la muerte de un enfermero estadounidense a manos de agentes federales. En el marco de la crisis, también se le suspendió el acceso a las cuentas oficiales de redes sociales.
Bovino había encabezado operaciones migratorias muy criticadas en Chicago, Nueva Orleans y Minneapolis y se había convertido en vocero de tácticas agresivas. Los cambios en su rol se producen en medio de un clima político tenso y llamados a revisar la estrategia federal en la ciudad.

Fuentes sostienen que, aunque los informes iniciales hablaban de una destitución, el Departamento de Seguridad Nacional ha matizado la situación y considera que el cambio obedece a la reestructuración de liderazgo, con Bovino regresando a su antiguo puesto en El Centro, California, donde se prevé su retiro.
