El caso de seis mexicanos detenidos en Botsuana sigue generando inquietud internacional, luego de que aceptaron haber ingresado ilegalmente al país y recibieron una condena de 12 meses de prisión. Tras cumplirla, serán enviados a Mozambique, donde enfrentarán acusaciones graves por tráfico de drogas y posibles nexos con redes criminales.
Investigadores de Interpol sostienen que existen indicios de conexiones con el Cártel de Sinaloa y con la operación de narcolaboratorios ocultos en la capital mozambiqueña, donde se producirían metanfetaminas y opioides. La investigación aún busca determinar qué grupo específico estaría detrás de estas actividades.

Mozambique, con miles de kilómetros de costa y vigilancia limitada, se ha convertido en una puerta estratégica para el narcotráfico en África. Autoridades internacionales mantienen bajo observación este fenómeno ante el riesgo de que los cárteles mexicanos amplíen su presencia en nuevos mercados.
