El paro de la refinería Olmeca en Dos Bocas encendió las alarmas, luego de que una falla eléctrica obligara a detener operaciones, reflejando problemas de planeación que podrían disparar aún más los costos del proyecto.
Especialistas aseguran que la obra fue acelerada sin respetar tiempos ni estándares técnicos, lo que obliga a Pemex a reaccionar ante incidentes constantes y a gastar más recursos en una planta que ya demandó una inversión millonaria.

Además, la central eléctrica que debería permitir autonomía total todavía no funciona a plena capacidad, mientras Olmeca opera apenas al 77% de su potencial. Analistas advierten que los ajustes podrían prolongarse hasta finales de año.
