Pemex dio marcha atrás en sus ambiciosas metas de ahorro y recorte de personal, al disminuir drásticamente los objetivos planteados en su plan de reorganización institucional.
La empresa estatal pretendía cancelar más de 3 mil plazas de confianza y ahorrar casi 10 mil millones de pesos en servicios personales, pero el presupuesto para 2026 revela que el ajuste será mucho menor, con un ahorro de apenas 2 mil 850 millones.

Además, en lugar de despedir a miles de trabajadores, ahora se perfila una reducción de sólo 827 plazas, lo que refleja un replanteamiento interno en medio de las presiones financieras de la petrolera.
