El Gobierno federal implementará un nuevo control en las cárceles del País con la creación de un Código de Identificación Biométrica único para cada reo, obligando a los centros penitenciarios a registrar datos como huellas, rostro, iris y hasta voz.
Los lineamientos publicados en el DOF establecen que cada interno deberá contar con al menos tres biométricos integrados al Registro Nacional, lo que busca estandarizar la identificación dentro del sistema penitenciario.

Además, las autoridades deberán enviar pases de lista mensuales y tendrán hasta 24 meses para completar la incorporación total de los biométricos, en un contexto de nuevas presiones internacionales en materia de seguridad.
