México registró en 2026 la primera muerte por un posible caso de rabia humana tras el fallecimiento de una persona en el municipio de Jesús Carranza, Veracruz, lo que motivó a las autoridades sanitarias a activar protocolos de vigilancia epidemiológica en la región.
De acuerdo con información preliminar, la víctima habría tenido contacto con un murciélago, uno de los principales transmisores del virus en humanos; aunque el caso aún está en proceso de confirmación clínica y de laboratorio, la Secretaría de Salud estatal desplegó brigadas médicas para monitorear a la comunidad y orientar a la población sobre los riesgos.

Las autoridades aclararon que no se trata de una alerta sanitaria generalizada, sino de la aplicación de los protocolos establecidos para este tipo de eventos, con el fin de identificar posibles casos relacionados y reforzar la vigilancia en la zona.
La dependencia recordó que la rabia humana es una enfermedad viral grave y potencialmente mortal sin atención oportuna, por lo que reiteró el llamado a evitar el contacto con fauna silvestre, mantener vacunadas a las mascotas y reportar de inmediato cualquier agresión animal a los servicios de salud.
