La monarquía de Noruega atraviesa uno de sus momentos más delicados luego de confirmarse que Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, será juzgado este 3 de febrero por una larga lista de delitos graves, entre ellos violación, violencia doméstica y agresión.

La Fiscalía sostiene que enfrenta 38 cargos, incluyendo acusaciones de abuso sexual que habrían quedado registradas en su teléfono móvil. Aunque su defensa rechaza los señalamientos principales, el caso ya provocó una fuerte sacudida en la opinión pública noruega.
El juicio se desarrolla en medio de un escenario complicado para la familia real, con problemas de salud, controversias recientes y una presión creciente sobre la institución, considerada ahora en una de sus peores crisis en tiempos de paz.
