Entre discursos de poder y mensajes de firmeza, Claudia Sheinbaum encabezó la ceremonia por el 109 aniversario de la Constitución en el Teatro de la República, arropada por funcionarios federales, gobernadores y, tras dos años de ausencia, el presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, en un acto cargado de simbolismo político.
Desde Querétaro, la Presidenta lanzó un mensaje directo: México no se arrodilla, no se rinde y no se vende. En su discurso, dejó claro que no habrá marcha atrás en el proyecto de la Cuarta Transformación y defendió las reformas impulsadas por su gobierno como el camino para recuperar la soberanía y frenar los privilegios del pasado.

La ceremonia sirvió también como escaparate para presumir cambios constitucionales en seguridad, justicia, energía y programas sociales, mientras líderes del Congreso y del Poder Judicial hablaron de reconciliación, paz y transformación. En medio del acto cívico, el mensaje fue claro: la Constitución sigue siendo el campo de batalla del nuevo rumbo político del país.
