La actriz Fernanda Castillo pasa por un difícil momento tras perder a su padre, quien padecía Parkinson.
Fernanda Castillo y su hermano Pablo dieron a conocer la lamentable noticia de la muerte de su padre, el señor Rafael.
Fue a través de un vídeo que Pablo, el hermano de Fernanda dio a conocer la muerte de su padre, quien a causa del Parkinson ya se encontraba en silla de ruedas.
En el video Pablo escribió: “Mi pa .
ejemplo puro de la palabra resiliencia.
Aguantaste golpes que yo ni siquiera podría imaginar, con la ilusión de dar un último paseo con tus propias piernas y cargar a tu nieto Liam o Liám, como le decías tú por alguna extraña razón 😂.
Máquina imbatible de respuestas de maratón. Nunca te gané, no había forma. Pero cómo me ilusionaba pensar que algún día mi ficha rebasaría a la tuya… o a la ignorancia, al menos 🙃.
Que no te quede duda: siempre te presumí como “el mejor jugador de maratón de la historia”.
Sabías de todo: la historia de los normandos y los sajones, conceptos avanzados de física, quién, por qué y en qué año se escribió esa aria de ópera. Cuestionabas cada concepto filosófico, entendías de deportes, literatura, y fuiste un excelente médico.

Pero nunca pudiste quedarte callado y no spoilearme el final de una película 🙈
(Bruce Willis está muerto desde el principio… pero él no lo sabe y solo el niño lo ve).
Me enseñaste sobre el amor y la bondad. Tenías el corazón más grande y, aunque a veces triste, nunca dejaste de entregárselo al mundo ni de estrechar la mano de quien más lo necesitara.
Fuiste bueno, justo… y muy terco.
Creaste mundos en tus pinturas: mundos perfectos para ti, donde tus piernas no eran una limitante. Pintaste a los que más amabas para tenerlos cerca. Llenaste mi vida de colores hermosos y ahora vives en cada pincelada que diste.
Tu búsqueda incansable de respuestas te llevó a ser monje tibetano, médico, buzo de alberca, pintor… y el mejor padre que mis hermanas y yo pudimos haber pedido.
Ahora sí: come todo lo que quieras, corre lo más rápido que puedas y vuela… vuela libre.
Pero no dejes de visitarme en mis sueños y en mis propios vuelos.
Te amo.
Te admiro.
Te agradezco y te perdono.
Siempre estaremos juntos Rafael”.
