La fiesta de Año Nuevo estuvo a punto de convertirse en tragedia en Nuevo Casas Grandes, luego de que autoridades estatales decomisaran un auténtico arsenal de pirotecnia ilegal. Más de 26 mil artefactos explosivos fueron asegurados justo antes de las celebraciones, evitando lo que pudo haber terminado en incendios, mutilaciones o pérdidas humanas, especialmente entre menores de edad.
El operativo destapó una peligrosa red de venta clandestina de cuetes, que operaba sin permisos ni medidas de seguridad. Entre montones de explosivos, policías estatales detuvieron a dos sujetos que presuntamente comercializaban la mercancía como si se tratara de dulces, sin importar el riesgo que representaban para familias enteras. Las autoridades señalaron que este material podía detonar en cualquier momento.

Este decomiso no fue un hecho aislado: se trata del tercer aseguramiento masivo en solo tres días, lo que deja al descubierto que la pirotecnia ilegal sigue circulando pese a las advertencias. La Secretaría de Seguridad Pública lanzó un llamado urgente a la población para no comprar ni usar explosivos, recordando que cada cuete encendido puede terminar en una desgracia irreversible.
