El Senado mexicano estalló contra Estados Unidos tras la incursión militar en Venezuela para detener a Nicolás Maduro, a la que calificó como una violación grave al derecho internacional y una amenaza directa a la estabilidad regional. Desde la tribuna, legisladores advirtieron que el uso de la fuerza abre la puerta a un escenario peligroso en América Latina, donde ninguna nación estaría a salvo de una intervención unilateral.

La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, exigió a la Organización de las Naciones Unidas intervenir de inmediato para frenar lo que calificó como un atropello a la soberanía de los pueblos. Recordó que México rechaza cualquier acción armada fuera del marco internacional y subrayó que el país no avala operaciones militares que se impongan por la fuerza, mientras la tensión diplomática escala a nivel continental.
El episodio encendió un choque interno entre senadores. Mientras voces de la oposición celebraron la captura de Maduro como un golpe histórico, legisladores oficialistas advirtieron que el precedente es alarmante y podría justificar futuras incursiones en otros países, incluido México. El llamado fue claro: condena total a la intervención y alerta máxima ante un nuevo ciclo de confrontaciones en la región.
