Ayer, los Seattle Seahawks se impusieron con claridad a los 49ers, con un marcador final de 13-3, dejando pocas opciones a su rival.
Con esta victoria, los Seahawks cerraron la temporada regular de manera casi perfecta, logrando múltiples hitos históricos: aseguraron el primer lugar de la conferencia por cuarta ocasión, conquistaron su duodécimo título divisional, mantuvieron a raya a los corredores rivales durante 26 partidos sin permitir que superaran las 100 yardas, establecieron un récord de franquicia de 14 victorias (8 fuera de casa) y terminaron con un diferencial de puntos de +190.
Aunque la temporada pasada ya mostraron signos de mejoría, pocos esperaban que cerraran el 2025 con un desempeño tan dominante.

Jugadores clave como Sam Darnold lideraron la ofensiva a lo largo de la campaña, acumulando 4,048 yardas y 25 touchdowns. Por su parte, el linebacker Drake Thomas se destacó con cinco tackles, dos pases defendidos y una intercepción en el último encuentro.
El receptor abierto Jaxon Smith-Njigba también firmó su mejor temporada desde su llegada a la NFL en 2023, registrando 1,793 yardas en 119 recepciones y 10 touchdowns.
Contra todo pronóstico, los Seahawks se han convertido en favoritos inesperados en las apuestas. Aficionados y expertos dudaban de su capacidad, pero la superioridad demostrada los ha posicionado como un contendiente serio. Ahora, el equipo se prepara para unos playoffs exigentes con la meta clara: conseguir su segundo anillo.
