El crimen organizado sufrió un duro golpe en Michoacán tras el aseguramiento de 3 mil 211 máquinas tragamonedas utilizadas como herramientas de extorsión y control territorial. Los operativos, desplegados durante todo 2025, revelaron la magnitud de un negocio ilegal que operaba a plena luz del día en distintos municipios del estado.
Morelia encabezó la lista con más de mil máquinas retiradas, mientras que Uruapan y Apatzingán figuraron como otros de los principales focos rojos. Estos aparatos, frecuentemente instalados en tiendas y espacios públicos, eran utilizados para financiar actividades criminales y someter a comerciantes bajo amenazas.

Tras su aseguramiento, las tragamonedas fueron entregadas al Ministerio Público y posteriormente destruidas para impedir que regresaran a las calles. Autoridades advirtieron que estos dispositivos no son juegos inofensivos, sino instrumentos del crimen para imponer miedo y extorsión, por lo que llamaron a la ciudadanía a denunciarlos.
