Donald Trump encendió las alarmas mundiales tras ordenar bombardeos en Venezuela y capturar a Nicolás Maduro sin aval del Congreso ni respeto al derecho internacional. La ofensiva desató una lluvia de condenas de gobiernos y líderes políticos, que acusan al mandatario de actuar como juez y verdugo global, ignorando tratados y reglas básicas de convivencia entre naciones.
Lejos de moderarse, Trump celebró la operación como el nacimiento de la temida “Doctrina Donroe”, una política que revive la idea de “América para los americanos”, ahora respaldada por misiles, amenazas y despliegues militares. Analistas advierten que Washington se encamina a imponer su voluntad por la fuerza, con una lista creciente de países bajo la lupa.

México y Colombia quedaron en el centro del discurso incendiario del mandatario. Trump aseguró que los cárteles gobiernan México y lanzó advertencias abiertas sobre posibles acciones, mientras acusó a Colombia de fabricar cocaína para Estados Unidos. Las declaraciones encendieron temores de nuevas intervenciones y dejaron a la región en estado de alerta ante un presidente decidido a cruzar límites.
