La captura de Nicolás Maduro desató un choque diplomático sin precedentes en la Organización de los Estados Americanos, donde una sesión extraordinaria terminó envuelta en tensión, gritos y posturas radicalmente opuestas. Desde Washington, el debate evidenció una profunda fractura política en el continente tras la operación militar de Estados Unidos en Venezuela.

Mientras el embajador estadounidense defendía la acción como una operación quirúrgica para llevar a Maduro ante la justicia, el debate se salió de control cuando una mujer irrumpió en la sala, obligando a detener la sesión y reforzar la seguridad. El ambiente se tornó aún más tenso cuando se acusó al exmandatario venezolano de bloquear la democracia y rechazar acuerdos internacionales.
Argentina y El Salvador cerraron filas con Estados Unidos, mientras México y Colombia lanzaron duras críticas por lo que calificaron como una violación al derecho internacional. La sesión concluyó sin consenso, con un llamado urgente a la paz, p
