Lo que inició como un cumpleaños de ensueño terminó en tragedia. Apenas horas antes, una avioneta sobrevoló los cielos de Ruidoso, Nuevo México, arrastrando un mensaje de celebración para Santiago Ortiz Zamorano, quien cumplía 12 años, mientras su familia sonreía bajo las montañas nevadas sin imaginar el desenlace fatal.
Ese mismo día, el menor perdió la vida tras sufrir un accidente mientras practicaba esquí en la zona, convirtiendo un festejo familiar en una escena de dolor absoluto. Santiago, conocido como “Chino”, era descrito como un niño alegre y entusiasta, apasionado por los deportes y muy cercano a su familia.

La muerte del menor ha provocado una profunda conmoción en Monterrey, donde estudiaba en el Brighton School, y ha generado muestras de solidaridad a ambos lados de la frontera, mientras familiares y amigos intentan asimilar la pérdida que enluta a una familia en pleno día de celebración.
