El dirigente estatal del PRI, Alejandro Domínguez, lanzó una advertencia contundente al señalar que, si Morena logra llegar al Gobierno de Chihuahua, la actual administración estatal sería blanco de una persecución política directa. Aseguró que este comportamiento no es una suposición, sino un patrón que ya se ha repetido en otras entidades del país donde el partido en el poder federal ha tomado represalias contra gobiernos anteriores.

Domínguez negó que sus declaraciones busquen presionar o chantajear políticamente, y sostuvo que simplemente expone escenarios reales basados en la actuación del actual régimen. Recordó que Morena ha utilizado instituciones federales como herramientas de intimidación contra adversarios políticos, en lugar de concentrarse en el combate al crimen organizado.
El líder priista afirmó que la amenaza contra Chihuahua es real y permanente, y calificó al actual gobierno federal como autoritario. Añadió que la presencia del exgobernador Javier Corral dentro de Morena agrava el panorama político local, al considerar que existe una animadversión histórica contra PRI y PAN, lo que —advirtió— podría traducirse en acciones legales con tintes de revancha política.
