Chihuahua se consolida como el estado que más alcohol consume por persona en el país, con 5.4 litros per cápita, muy por encima del promedio nacional. La cifra confirma una realidad que autoridades ya consideran alarmante: beber en exceso no es la excepción, sino la norma, y comienza desde edades cada vez más tempranas.
El problema se agrava porque el primer contacto con el alcohol ocurre entre los 12 y 14 años, principalmente en entornos familiares y sociales donde su consumo está normalizado. Especialistas advierten que este patrón convierte al alcohol en la puerta de entrada a otras drogas y dispara riesgos de violencia, accidentes mortales y trastornos de salud mental.

Aunque se reporta una ligera baja en el consumo adolescente, el impacto ya es profundo: miles de personas han requerido tratamiento y el alcohol sigue siendo una de las principales causas de internamiento en el estado. Mientras Chihuahua lidera las estadísticas nacionales, autoridades reconocen que el desafío no es menor y exige acciones urgentes de prevención.
