La muerte de una maestra ha dejado una herida abierta en la Primaria Primero de Mayo 2534. A días de la tragedia por intoxicación con monóxido de carbono, la comunidad escolar continúa expresando su dolor por la pérdida de Claudia Lorena Sánchez Sáenz, una docente querida que ya no volverá a las aulas.
Mensajes de alumnos, padres y compañeros recuerdan su entrega, su trato cercano y el cariño que brindaba diariamente en la escuela. La tragedia también cobró la vida de su hijo, lo que intensificó el impacto emocional entre quienes compartían con ella la rutina escolar.

El duelo no cede y la escuela insiste en mantener viva su memoria. La ausencia de la maestra se siente en cada salón, mientras la comunidad acompaña a la familia en uno de los momentos más dolorosos que ha enfrentado el plantel.
