Una protesta frente al Palacio de Gobierno provocó el cierre total de la calle Aldama, donde manifestantes exigieron respuestas inmediatas a peticiones de apoyo para habitantes de la colonia Ladrilleros, generando caos vial en la zona.
La movilización obligó a las autoridades a desviar el tráfico por la calle Guerrero, afectando a automovilistas y peatones en el centro de la ciudad durante varias horas.

La tensión aumentó cuando los inconformes bloquearon el paso de una ambulancia que acudió al inmueble para brindar atención médica a un trabajador, lo que generó inconformidad entre testigos del hecho.
