La presión de Washington dio resultado y México acordó acelerar la entrega de presuntos líderes del narcotráfico a Estados Unidos. La Administración Trump celebró el pacto tras una reunión clave de seguridad bilateral realizada en la capital estadounidense.
En lo que va de 2025, ya suman 92 fugitivos prioritarios enviados a custodia estadounidense, incluidos 37 presuntos integrantes de cárteles trasladados esta semana. El acuerdo busca frenar el tráfico de fentanilo y debilitar a las organizaciones criminales.

Además de las extradiciones, ambos gobiernos prometieron ir contra las redes de financiamiento ilícito y el tráfico de armas. El mensaje es claro: Estados Unidos quiere resultados inmediatos y verificables en la lucha contra los cárteles.
