Green Day encendió la polémica en San Francisco luego de que su vocalista, Billie Joe Armstrong, arremetiera contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos durante un concierto previo al Super Bowl 2026. Desde el escenario, el cantante pidió a los agentes de I.C.E. abandonar sus empleos, a los que calificó de forma despectiva.
El mensaje provocó una reacción inmediata entre el público, con aplausos y gritos, mientras en redes sociales se multiplicaron las críticas y el respaldo al pronunciamiento. Armstrong aseguró que sectores conservadores terminarán desechando a los propios agentes una vez que ya no resulten útiles a sus intereses políticos.

Para reforzar el mensaje, Green Day alteró letras de canciones icónicas como American Idiot y Holiday, incorporando referencias directas al movimiento MAGA y a figuras políticas estadounidenses. La banda volvió así a utilizar el escenario como una plataforma de confrontación política en uno de los eventos culturales más visibles del año.
