La mañana de este viernes estalló un nuevo conflicto en la caseta Cuauhtémoc–Chihuahua, donde transportistas de varios sindicatos se preparan para bloquear y protestar contra lo que califican como una “competencia desleal descarada” permitida, según ellos, por las mismas autoridades que deberían protegerlos. Los inconformes aseguran que operadores foráneos invaden la entidad, dejan sus cargas y regresan ofreciendo fletes a precios de remate, dejando en jaque al transporte local.

El líder transportista Ubaldo Chaparro, de Álvaro Obregón, acusó que esta práctica lleva tiempo ocurriendo a plena vista de las autoridades, quienes —afirma— se han hecho de la vista gorda mientras las tarifas de los chihuahuenses se desploman. Señaló que los transportistas externos operan sin control, ofreciendo servicios que desatan una guerra de precios imposible de sostener.

La tensión escaló ayer, cuando en el campo 101 varios tráileres fueron retenidos al intentar llevarse granos del estado, lo que encendió aún más los ánimos del gremio. Los transportistas advierten que no permitirán “ni un abuso más” y exigen intervención inmediata antes de que la situación se salga de control.
