México amaneció con una nueva arma legal de alto impacto, luego de que entró en vigor la Ley contra la Extorsión, una medida que promete sacudir a delincuentes en todo el país. Tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación, la iniciativa impulsada por Claudia Sheinbaum marca un antes y un después, pues ahora este delito será perseguido de oficio, abriendo la puerta a operativos y detenciones incluso sin denuncia directa.

La ley no solo endurece la vigilancia: dispara las penas a niveles históricos, ya que quienes sean declarados culpables podrían recibir hasta 25 años de prisión, ampliándose hasta 42 años si el responsable es un servidor público. La norma también eleva los castigos cuando las víctimas sean menores, embarazadas o adultos mayores, o cuando el agresor se aproveche de una relación de confianza para manipular y someter.

Pero el nuevo marco legal va todavía más lejos: incluye 34 agravantes, desde el uso de datos personales, la ejecución desde cárceles y el empleo de violencia, hasta prácticas que han aterrorizado a ciudadanos y comerciantes como el cobro de piso, los temidos montachoques, montaviajes y montadeudas, delitos que ahora enfrentarán consecuencias más severas en todo el país.
