El inicio de 2026 llegó con un golpe directo al bolsillo de los consumidores, luego de que el Gobierno federal activara nuevos incrementos al IEPS que dispararon los precios de refrescos, cigarros y hasta del azúcar. Desde los últimos días de diciembre, comercios de distintas zonas del país comenzaron a remarcar productos, provocando sorpresa y molestia entre clientes que encontraron precios más altos de un día para otro.

El impacto más visible se observó en los cigarros, donde por primera vez varias marcas comerciales rebasaron la barrera de los 100 pesos por cajetilla, un hecho que marcó un precedente para los fumadores. Bebidas azucaradas y refrescos también registraron alzas inmediatas, con presentaciones individuales que ya superan los 20 pesos y envases familiares que rondan los 60 pesos, reflejando de forma directa el incremento del impuesto “saludable” impulsado por las autoridades.

El aumento no se limitó a productos considerados nocivos, ya que el azúcar, insumo básico en los hogares, también subió de precio. Comerciantes advirtieron que estos ajustes podrían generar un efecto dominó en el consumo diario, mientras los ciudadanos enfrentan el arranque del año con precios más altos y menor margen en su economía familiar.
