El cielo de Ciudad Juárez se convirtió en escenario de tensión y alerta máxima la tarde de ayer, luego de que helicópteros y drones de corporaciones de seguridad sobrevolaran de forma intensa amplios sectores de la ciudad, tras el ataque armado que dejó a un elemento de la Policía Estatal sin vida y a otro más herido. El estruendo de las aeronaves generó inquietud entre vecinos que observaron el despliegue desde patios y azoteas.

Las maniobras aéreas se concentraron principalmente en el poniente, donde colonias como Anapra, Altavista y Felipe Ángeles fueron vigiladas desde el aire por al menos dos helicópteros de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, que volaron a baja altura en un intento por ubicar a los responsables armados que lograron huir tras la emboscada.
La tensión también se trasladó al sur de la ciudad, donde drones recorrieron fraccionamientos cercanos al Paseo de la Victoria y al bulevar Teófilo Borunda, provocando expectación entre automovilistas y residentes. El operativo aéreo forma parte de una ofensiva coordinada para cerrar el cerco contra los agresores, mientras la ciudad permanece bajo una atmósfera de vigilancia y temor.
