La tragedia en la carretera Chihuahua–Cuauhtémoc ya tiene nombre y rostro: David Barraza, funcionario estatal, fue la víctima mortal del brutal accidente ocurrido a la altura del kilómetro 57, en el municipio de Santa Isabel. El servidor público viajaba en un camión oficial cargado con toneladas de papa cuando la unidad terminó convertida en una trampa mortal, dejándolo prensado entre los fierros retorcidos de la cabina.

El impacto fue tan severo que, pese a la rápida movilización de cuerpos de rescate, nada pudo hacerse para salvarle la vida. Su acompañante logró sobrevivir, mientras que Barraza quedó atrapado sin posibilidad de escape. La escena obligó al cierre parcial de la carretera, generando tensión entre automovilistas y una fuerte presencia de autoridades federales y estatales.

La muerte de David Barraza ha generado consternación en Parral y la región sur del estado, donde era ampliamente conocido por su labor como enlace del Gobierno Estatal y su cercanía con comunidades rurales. Mientras la Fiscalía investiga las causas del accidente, el caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan funcionarios durante traslados oficiales por carreteras del estado.
