El dolor y la indignación estallaron en redes sociales tras el brutal asesinato de tres hermanos, cuyos cuerpos fueron abandonados sobre la carretera Aldama–Ojinaga, en un crimen que ha estremecido a la comunidad por su nivel de violencia.
Elizabeth, Abel e Israel Soto Núñez fueron levantados por hombres armados, golpeados y posteriormente ejecutados, según revelaron fuentes cercanas a la investigación. La Fiscalía confirmó que las víctimas presentaban fracturas severas en el cráneo y múltiples impactos de bala, evidencias de una agresión extrema.

Mensajes de tristeza y rabia inundaron Facebook, donde ciudadanos lamentaron que una madre y una abuela enfrenten la pérdida de tres hijos en un solo hecho. El caso ha reavivado el reclamo social por la inseguridad y la impunidad que rodean los crímenes de alto impacto en la región.
