Aunque gran parte de Chihuahua logró dejar atrás la sequía durante 2025, algunas regiones del estado aún enfrentan una crisis grave por la falta de agua, con municipios donde la escasez alcanza niveles críticos, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua.

Mientras el 67.4 por ciento del territorio estatal cerró el año sin afectaciones, otras zonas permanecen bajo condiciones de alerta. Municipios como Ojinaga y Manuel Benavides enfrentan escenarios extremos, con riesgo para cultivos, ganado y el suministro de agua, en contraste con regiones que apenas comienzan a resentir la sequedad del suelo.

Las lluvias registradas entre junio y octubre evitaron un colapso mayor, luego de que a mediados de año todo el estado presentaba algún grado de sequía. Aun así, autoridades advierten que la recuperación es frágil y que, sin precipitaciones suficientes en los próximos meses, el problema podría agravarse nuevamente.
