El miedo a perder el empleo sigue obligando a muchas mujeres a ocultar su embarazo dentro de las maquiladoras, una realidad que quedó expuesta tras el aborto sufrido por una trabajadora durante su turno en una fábrica de la ciudad.
Expertos advierten que, pese a la protección legal, la presión por los recortes laborales y la automatización empuja a las trabajadoras a callar su condición, incluso cuando ello pone en riesgo su salud y la del bebé, especialmente en turnos nocturnos prohibidos por la ley.

Mientras miles de empleos desaparecen del sector manufacturero, la incertidumbre crece entre los trabajadores y se traduce en temor, silencio y vulnerabilidad, señalaron especialistas en derecho laboral y salud mental.
