México se encamina a un cambio histórico en su sistema de salud. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que entre febrero y marzo comenzará la credencial de salud universal, un mecanismo que permitirá a la población atenderse en IMSS, ISSSTE o IMSS Bienestar sin importar su afiliación.
El anuncio se dio durante la reapertura del Hospital General Regional No. 25 “Ignacio Zaragoza” en Iztapalapa, una obra detenida durante años tras el sismo de 2017 y que hoy entra en funciones para aliviar la saturación médica en el oriente de la capital. El hospital forma parte de una estrategia más amplia para transformar la atención pública en el país.

Con este proyecto, el gobierno federal busca acabar con la fragmentación del sistema de salud y avanzar hacia un modelo universal, mientras se anuncian más hospitales y una base de datos médica compartida. Para muchos, se trata de una promesa largamente esperada; para otros, un reto que pondrá a prueba a las instituciones.
