Un inesperado fallo eléctrico obligó al Air Force One de Donald Trump a dar media vuelta en plena noche, apenas minutos después de despegar rumbo a Davos. El incidente encendió alarmas entre periodistas y tripulación cuando las luces de la cabina presidencial se apagaron brevemente, sembrando dudas sobre la seguridad del vuelo.

El presidente tuvo que regresar a la base en Washington para cambiar de aeronave y retomar su trayecto a Suiza, con un retraso que ya marcó el inicio de su participación en el foro económico más importante del mundo. Antes de despegar, Trump había advertido a la prensa que el viaje sería “muy interesante”, una frase que hoy cobra un tono inquietante.

Mientras el mandatario intenta llegar a Davos, Europa eleva el tono frente a sus amenazas sobre Groenlandia. Ursula von der Leyen alertó que la presión arancelaria de Trump podría arrastrar a ambos bloques a una peligrosa espiral de confrontación, aunque dejó abierta la puerta al diálogo en un escenario internacional cada vez más tenso.
